Freeworker: una nueva visión del trabajo freelance en tecnología
El mercado laboral está en constante evolución, especialmente en el sector tecnológico, donde la agilidad y el talento emergen como factores diferenciales. En este entorno, el clásico perfil del freelancer tradicional comienza a transformarse. Nace una nueva figura: el freeworker, un profesional independiente con una visión más madura del trabajo freelance, que elige proyectos de impacto, busca continuidad y prioriza la libertad sin perder estabilidad. Y plataformas especializadas, como Shakers, ya están liderando este cambio en España.
¿Qué es un Freeworker? Especialización, compromiso y visión a largo plazo
Olvídate del freelance que encadena trabajos breves sin mayor compromiso. El freeworker es otra cosa: tiene experiencia demostrada, habilidades técnicas muy avanzadas y busca participar en proyectos estratégicos con un horizonte de entre seis meses y un año. Muchos provienen de grandes compañías tecnológicas. Ahora prefieren poder elegir dónde y cómo aportar su conocimiento, mientras mantienen estabilidad y propósito profesional.
Los datos no mienten: según Eurostat, el 25% de los perfiles digitales en Europa ya trabajan como freelancers. De ese grupo, alrededor del 70% afirma no desear volver al trabajo en plantilla. La razón principal no es solo la autonomía, sino la posibilidad de involucrarse en iniciativas más relevantes, que les motiven tanto como les reten.
El talento freelance avanza: impacto real en el tejido empresarial
Este perfil profesional ya no trabaja exclusivamente para startups o proyectos experimentales. Cada vez más, empresas medianas e incluso grandes corporaciones recurren a ellos para reforzar capacidades clave en fases críticas. ¿Cuál es la diferencia frente al freelance tradicional? Los freeworkers no se ven tan expuestos a la inestabilidad o a los retrasos en los pagos. Prefieren operar a través de plataformas que ofrecen contexto claro, estructuras de cobro fiables y un marco contractual profesional.
En este sentido, Shakers actúa como un puente de confianza entre empresas y talento tecnológico, facilitando acuerdos sostenibles para ambas partes.

Por qué las empresas se están sumando al modelo freeworker
En un contexto económico cambiante, reaccionar con agilidad puede marcar la diferencia. Por eso, muchas organizaciones están apostando por este enfoque freelance más estructurado. Frente al outsourcing clásico, trabajar con freeworkers permite acelerar proyectos sin comprometer calidad ni visión.
Un caso muy ilustrativo: más del 20% de la fuerza laboral de Google está formada por talentos externos. Y no hablamos solo de tareas operativas. Estos perfiles se integran en iniciativas clave, actuando como piezas clave en la innovación interna.
- Know-how inmediato: Los freeworkers suelen estar listos para sumarse a un equipo desde el primer día, sin curva de adaptación innecesaria.
- Enfoque híbrido: Su participación complementa a los equipos internos, aportando nuevas perspectivas y habilidades específicas.
- Selección rápida: Herramientas como la IA de Shakers permiten identificar al candidato ideal en cuestión de horas, no semanas.
Ventajas claras, pero también retos a resolver
Adoptar el enfoque freeworker ofrece claros beneficios tanto para las empresas como para los profesionales. Los tecnólogos freelance ganan autonomía, sí, pero también disfrutan de cierta continuidad y de la posibilidad de elegir proyectos que realmente les nutran.
Para las organizaciones, el valor está en la flexibilidad operativa. Adaptar recursos sin reestructurar plantillas se está convirtiendo en una ventaja competitiva.
Pero el modelo también impone sus exigencias. Negociaciones claras, acuerdos transparentes y pagos puntuales son aspectos fundamentales. Por suerte, plataformas como Shakers ya desarrollan soluciones tecnológicas orientadas a minimizar riesgos: desde contratos protegidos hasta sistemas de soporte ante incidencias operativas.
De outsourcing a Insynergy: una nueva forma de colaborar
Durante años, la figura del freelancer ha estado vinculada a tareas puntuales o secundarias. Hoy el panorama es distinto. Muchas empresas ya entienden que el talento independiente no es “mano de obra externa”, sino una pieza estratégica dentro de su estructura operativa.
Esta nueva lógica, más colaborativa y menos jerárquica, se traduce en lo que algunos llaman insynergy: equipos mixtos que comparten objetivos, espacios virtuales y dinámicas de trabajo, más allá del vínculo contractual. De este modo, el freelancing deja de ser “plan B” para convertirse en una vía eficaz de innovación y crecimiento sostenido.
Si te interesa aplicar este cambio en tu propia organización, en Shakers encontrarás modelos, herramientas y apoyo personalizado para hacerlo posible.

¿Cómo incorporar freeworkers a tu organización de forma eficaz?
El primer paso es adoptar una mentalidad abierta. El segundo, contar con el soporte adecuado. Plataformas como Shakers permiten acortar drásticamente los ciclos de selección, automatizar tareas administrativas y garantizar condiciones claras para ambas partes.
Además, las empresas que más valor extraen de esta estrategia son aquellas que integran realmente al talento freelance en su cultura: compartiendo información, reconociendo el valor aportado y promoviendo la colaboración entre equipos internos y externos.
Al final, los resultados lo demuestran: equipos más ágiles, proyectos que avanzan más rápido y una comunidad de profesionales implicados sin importar el tipo de contrato.
¿Estás listo para dar el siguiente paso? Contacta al equipo de Shakers y descubre cómo integrar a los freeworkers en la estrategia de talento de tu empresa. El futuro ya no es fijo ni externo: es colaborativo.